Amigos del desierto sevilla

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Contents:
  1. Silencio, por favor
  2. ZEN-CON-TEN
  3. Próximos Eventos

Dudo unos segundos si aceptarla. Una persona que conozco de apenas media hora. Un fruto sin lavar.

Tontadas de urbanita que se despejan con una sonrisa de confianza. Lo hago. La tomo en mi mano. Abro la boca. Explosión de sabor. Autenticidad y sosiego en el paladar. El monasterio que la Madre Maravillas regaló a los carmelitas descalzos acumula cuatro siglos a sus espaldas, el de mayor arraigo anacoreta en la Península.

Silencio, por favor

Doce ermitas para unos monjes contemplativos. Son los Amigos del Desierto.

Mercedes sentencia sin pretenderlo. Hasta que hace tres años se topó con un libro. Pasó un tiempo hasta que se decidió a aplicarse para sí lo que brotaba de aquellas hojas. Pero lo hizo. Ahora lleva las cuentas de la asociación y durante estos días vela para que a los ejercitantes no les falte nada. También acoge al forastero. A Vida Nueva, que se cuela en Las Batuecas por un día , intentando no estorbar, sin interrumpir su ritmo, pero sí participando de su meditación, de la charla.

Y, por supuesto, del acallarse.


  1. Seminario en Sevilla - Amigos del desierto.
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  3. OTROS GRUPOS DE SILENCIO Y ORACIÓN.
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No a la manera de un recetario de autoayuda para millenials ungidos por un coach que les maneja por antojo editorial. La meditación es el arte de escucharse a uno mismo. A lo largo de la historia del cristianismo ha habido muchas experiencias de silenciamiento, pero no han sido las corrientes mayoritarias.

El Dios en el que resuenan todas las cosas. Esto es de San Juan de la Cruz. Para acceder a la verdad hay, desde luego, muchas formas: Y ello porque no requiere de mediación. Pero se trata de una oposición o de una dialéctica poco fecunda. Silencio y palabra, como soledad y comunión, son las dos caras de la misma moneda. Los cristianos diríamos que son el Padre y el Hijo: No hay uno sin otro.

La vocación contemplativa es universal. Claro que decir que nuestro principal anhelo es la unidad es tanto como declarar que nuestro principal problema es la división o la fractura. Y así es: Porque todos buscamos una fuente de sentido y plenitud, con independencia de cómo la llamemos.

Y porque todos nos acercamos o alejamos de esa fuente en la exacta medida de nuestra sed. El camino que va de esa sed hasta esa fuente es nocturno, es decir, comporta dificultades.

ZEN-CON-TEN

La mística es el arte de la unidad: El silenciamiento o recogimiento interior, con independencia de la religión que se profese o sin religión alguna , es una vía para la unificación. El hombre, por el contrario, sufre y se pierde cuando vive descompuesto y fragmentado. Conviene advertir que el silencio que la meditación propicia es algo así como un marco o recuadro en el que cada uno mete lo que es hasta que ese marco vacío se convierte en un espejo.

Pero lo que allí vemos, por desgracia, no nos suele gustar y, por ello, desviamos la mirada y comenzamos a decir que el silencio no es lo nuestro. Si perseveramos, si no huimos de lo prosaico que en primera instancia nos ofrece el silenciamiento, tal vez llegue el día en que ese espejo se convierta en una ventana y en el que descubramos, maravillados, que hay todo un paisaje y un horizonte por contemplar. Que la vida no es sólo sota, caballo y rey , sino toda una baraja. Que tras el recibidor de entrada había todo un castillo.

Próximos Eventos

Las reglas del juego de nuestras iniciaciones al desierto son cuatro. Resulta obvio que todo silencio suponga abstenerse del lenguaje oral, pero mi experiencia en estos retiros me confirma que resulta necesario explicitarlo, pues esta primera consigna es de hecho la primera que se suele olvidar.

La segunda regla es no gesticular.